Un técnico más. Ni una nómina más.
Tu taller no da para un técnico a jornada completa, pero los archivos que llegan mal sí dan para perder mañanas enteras. Con un bono tienes un número cerrado de trabajos al mes, precio fijo y prioridad de entrega. Sin nómina, sin permanencia y sin que tu cliente se entere.
- Desde
- 200 €/mes · 5 trabajos
- Un trabajo
- 1 intervención técnica de hasta 45 min
- Entrega
- 24–48 h con prioridad sobre encargos sueltos
- Permanencia
- Ninguna · se renueva mes a mes
Lo que cuesta no tener a nadie que mire los archivos
Casi ninguna imprenta pequeña o mediana tiene técnico de preimpresión interno, y la mayoría de los rotulistas tampoco. El trabajo no desaparece: lo acaba haciendo el que está libre, a ratos, entre dos pedidos.
Lo apaga el que puede
- El comercial pelea con un PDF que no abre
- El diseñador para su trabajo para arreglar el de otro
- Nadie quiere decirle al cliente que el logo no sirve
- Los archivos dudosos entran en máquina a ver qué pasa
- Una tirada repetida se come el margen de cinco pedidos
- Un pico de trabajo se traduce en rechazar encargos
Lo mira quien sabe
- Me mandas el archivo y sigues con lo tuyo
- Tu gente no cambia de tarea a media mañana
- El aviso de que algo no sirve llega antes de imprimir
- Lo que entra en máquina lleva el preflight pasado
- Coste fijo y previsible, dentro del presupuesto del mes
- Los picos se absorben sin contratar a nadie
No sustituyo a tu diseñador ni cambio tu proceso creativo: añado una capa de verificación técnica entre el diseño y la máquina. La diferencia entre un técnico de preimpresión y un diseñador gráfico está explicada en las preguntas frecuentes de la home.
Elige por volumen real, no por si acaso
Los tres incluyen exactamente lo mismo: cambia el número de trabajos al mes y, con él, el precio por trabajo. La tarifa por pieza suelta arranca en 45 €.
5 trabajos al mes
200 € / mes
40 € por trabajo
11 % menos que suelto
Para el taller que tropieza con dos o tres archivos problemáticos al mes y quiere dejar de improvisar. Es por donde recomiendo empezar.
10 trabajos al mes
380 € / mes
38 € por trabajo
16 % menos que suelto
El tamaño habitual de una imprenta pequeña con flujo constante, o de un rotulista que mueve varios vehículos al mes.
20 trabajos al mes
700 € / mes
35 € por trabajo
22 % menos que suelto
Para quien ya externaliza de forma sistemática: agencias con varias cuentas activas o talleres textiles que montan pliegos todas las semanas.
Un bono a medio gastar sale más caro que pagar por pieza. Prefiero que empieces por el S y subas cuando el volumen lo justifique, antes que cobrarte un L que no vas a consumir.
Las mismas condiciones en S, M y L
- Prioridad de entrega: tus trabajos entran antes en la cola que los encargos por pieza.
- Precio cerrado cada mes, sin extras por urgencia dentro del plazo habitual de 24–48 h.
- Confidencialidad total: los archivos circulan solo entre tu taller y yo, y tu cliente no interviene.
- Sin permanencia: se renueva mes a mes y puedes cambiar de tamaño o pararlo cuando quieras.
- Garantía técnica del archivo: si el error es mío, lo corrijo sin que te cueste un trabajo del bono.
- Todo el catálogo: arte final, vectorización, rotulación, pliegos DTF, print on demand y ampliación de imágenes.
- Un interlocutor, por WhatsApp o email, sin pasar por un formulario ni por una cuenta de cliente.
- Aviso antes de consumir: si una pieza va a necesitar más de un trabajo, te lo digo antes de empezar.
Cuatro pasos y el primer mes en marcha
Me cuentas tu volumen
Cuántos archivos problemáticos te entran al mes y de qué tipo. Con eso te digo qué bono te encaja, aunque sea el más pequeño.
Probamos con un trabajo
Antes de contratar nada, mándame un archivo real y te lo devuelvo preparado. Así ves cómo trabajo sin comprometerte a un mes.
Arrancamos el bono
Te confirmo por escrito el bono, qué cuenta como trabajo y las condiciones de pago. A partir de ahí, los 30 días empiezan a contar.
Me mandas trabajo
Por WhatsApp o email, como te venga. Te aviso de cuántos trabajos te quedan cuando vas por la mitad y al cierre del periodo.
La consultoría técnica en remoto (gestión de color, Fiery, imposición) y la producción física se facturan aparte de los bonos. Las condiciones de pago se detallan en el presupuesto, como el resto de los encargos: lo tienes en el aviso legal.
Qué pasa si un mes no lo gastas
Los trabajos no usados no se acumulan al mes siguiente. Lo digo aquí y no en la letra pequeña porque es la condición que más conviene entender antes de contratar.
- El periodo arranca el día que confirmas el bono
- Los trabajos sin usar caducan a los 30 días
- Si te quedas corto, los extra van a tarifa por pieza
- Puedes subir de bono a mitad de periodo
- Puedes bajar o parar antes de la renovación
- Te aviso del consumo a mitad y al cierre
Si tu volumen es irregular —dos archivos un mes y nueve el siguiente— puede que te convenga la tarifa por pieza y no un bono. Te lo diré con franqueza: prefiero un cliente que repite a uno que paga un bono que no usa. Las tarifas por pieza están en la página de tarifas.
Preguntas frecuentes
¿Qué cuenta exactamente como un trabajo?
Un trabajo es una intervención técnica de hasta 45 minutos: un arte final, un archivo de rotulación, un montaje de pliego DTF, la adaptación de un diseño para print on demand, una vectorización sencilla o una revisión de preflight.
Si una pieza va a necesitar claramente más de 45 minutos, te lo digo antes de empezar y acordamos si consume dos trabajos o se presupuesta aparte. Nunca descuento trabajos del bono sin avisarte.
¿Qué pasa si un mes no gasto todos los trabajos?
No se acumulan. El bono tiene una vigencia de 30 días y el contador empieza de cero en el periodo siguiente.
Por eso recomiendo empezar por el bono más pequeño y subir cuando el volumen real lo justifique, en vez de contratar de más por si acaso. Si un mes te quedas corto, los trabajos extra se facturan a la tarifa por pieza.
¿Hay compromiso de permanencia?
No, y no hay penalización por dejarlo. El bono se renueva mes a mes: puedes cambiar de tamaño o pararlo avisando antes de la renovación.
La idea es que te quedes porque te sale a cuenta, no porque hayas firmado algo.
¿Mi cliente va a saber que externalizo?
No. Los archivos circulan únicamente entre tu taller y yo, y tu cliente final no interviene en el proceso salvo que tú lo decidas.
No firmo los archivos, no aparezco en la comunicación con tu cliente y no publico trabajos de clientes profesionales sin su permiso expreso por escrito.
¿Qué significa prioridad de entrega?
Que tus trabajos entran antes en la cola que los encargos por pieza. El plazo habitual sigue siendo de 24 a 48 horas laborables, pero cuando coinciden varios trabajos el mismo día, los del bono salen primero.
Si necesitas entrega el mismo día, ese servicio se tarifica aparte: lo tienes en urgencias de archivo.
¿Sale más barato que pagar por pieza?
Sí, si lo usas. La tarifa por pieza arranca en 45 €. El bono S sale a 40 € por trabajo, el M a 38 € y el L a 35 €.
El ahorro real depende de cuántos trabajos consumas de verdad: un bono a medio gastar sale más caro que pagar suelto. Es la razón por la que te voy a recomendar empezar pequeño.
¿Qué tipo de trabajos entran?
Arte final y preimpresión, vectorización de logos, archivos para rotulación de vehículos y escaparates, montaje de pliegos DTF, adaptación para plataformas de print on demand, ampliación y reconstrucción de imágenes y revisiones de preflight.
La producción física y la consultoría técnica por videollamada se facturan aparte.
¿Trabajas solo con empresas de Madrid?
No. El servicio se presta íntegramente en remoto para toda España. Los archivos van y vienen por WeTransfer, Dropbox o el sistema que uses tú.
Trabajo desde Móstoles, Madrid, con 25 años de oficio en producción gráfica.
Dime cuántos archivos te dan guerra al mes.
Con ese número te digo qué bono te encaja, o si te conviene más pagar por pieza. Y antes de contratar nada, mándame un archivo real para ver cómo trabajo.
Hablar del bono por WhatsApp¿Prefieres dejarlo por escrito? Usa el formulario →